Debemos reconocer que la Internet ha acortado distancias entre las personas, ahora desde una cabina en Barrios Altos, Juan Pérez desde Perú, puede darle a conocer a Juan Pérez de Alemania, todo lo que ocurre en su barrio, mediante las paginas de redes sociales (léase Twitter, Factbook, Hi5) o mediante video por YouTube, o incluso ambos, ya que todas las páginas tienen la opción de colgar videos.
Porque digo esto, porque lo que Marco Sifuentes comenta en su blog el 19 de este mes, es una nota que yo comenté a grandes rasgos meses atrás. El canon digital es en pocas palabras un cobro extra en productos digitales que tienen la facultad de reproducir fonogramas o videos. Pero como escribo líneas arriba, la Internet ha acortado distancias, de por sí, ha convertido en el planeta en un libro abierto para el que quiera leerlo sin fines de lucro. Y según Massé el que quiera leerlo, debe pagar el tributo correspondiente aún así no lucre con la información. Recuerdan cuando escribí que el Dr. Massé quería cobrar por la música que estuvieras escuchando en tu Mp3? Bueno, Massé parece que ha vuelto a atacar con esto, lo que no pensé en los artículos anteriores, fue sobre las disqueras y/o empresas que lucran con los discos o reproductores musicales. Y si pues, si sube el precio por disco o por reproductor, bueno, el artista de hecho va a recibir su parte por su música, pero no creo que vaya a recibir todo lo que la empresa va a recibir por reproductor vendido y que sea posible que vaya a contener su música.
Y a estas alturas, creo que el artista o futuro artista, ya debería saber como cubrirse sus espaldas contra la piratería. El avance de la tecnología ha creado diferentes plataformas para que una canción llegue a las personas, y como en la nota de Sifuentes, también creo que el negocio debe cambiar, y no esperanzarse en la venta de discos para subsistir, la libre distribución de información, sin fin de lucro, es clave en el ser humano para su existencia e identidad cultural a mi parecer.
Pero es un abuso y algo sospechoso que en pleno siglo 21, que se quiera proponer un tributo para la libre distribución de información, es como por ejemplo, si yo actualizo la información de un tema en “Wikipedia”, sería un crimen terrible que quiera cobrar a cualquier persona que lea lo que yo he colgado. Y si lo hago es porque talvez, hay algo detrás de ello. Pero detrás del tema que Sifuentes comenta, que habrá. La música mueve plata, pero ¿cuánto más moverá si se ejecuta tan dudosa ley del canon digital en Perú? O más bien, ¿Cómo cambiará el tarifario musical e Perú? Y de por si, la pregunta clave, cuanto afectará al bolsillo del ciudadano común en torno a los espectáculos, es decir, ¿cuánto costará después una entrada a un concierto? Ay dios mío, gracias por mandarnos a Massé a defendernos.